Chantal Maillard

испанский

Margrit Klingler-Clavijo

немецкий

EL DESENCANTO DEL QUIJOTE 3 - El pánico

El cansancio. La sed. El pánico.
Dentro. Fuera no se mueve. Dentro,
pánico. Humedad que traspasa la
casa-huesos. Entonces voy donde
hay muchos. Como si algo fuese
cierto. Como si algo cambiase y por
eso fuese cierto. Entre todos. Entre
muchos. Cierto porque se mueve.
Como si hubiese meta. Si no se
alcanza no importa. Mejor no
alcanzar. Como si. Para que sea
cierto -¿cierto?-


La hora estimada. La hora de llegada
estimada. Como si algo ocurriese.
Por el movimiento. Por el nombre
que cambia. El del lugar. El de los
ojos, no. Los ojos siguen fijos en el
rostro. El rostro que no veo. Siguen
mirando fuera. Yo nunca veo la
mirada de mis ojos mirando fuera.


El movimiento atrapando la
atención. Reteniéndola. Guiándola.
Llaman historia a ese movimiento
que retiene la atención. Cuando no
hay movimiento fuera, la historia
ocurre dentro. Pueden haber muchas
historias a partir de un solo
movimiento. Entre todas forman una
situación. La situación es un nudo, a
veces una madeja, pero siempre es
un nudo. Algunos nudos retienen el
pánico.


Se produce en el silencio,
antes del movimiento, y
también después. El pánico es
un furor detenido. En un principio
fue el pánico. Tuvo que serlo. Luego,
el furor fue las formas, ésas que el
movimiento produce en razón de sus
detenciones, de sus sacudidas.

Cuando el espacio entre las
sacudidas se prolonga, decimos
que alguien ha muerto. Entonces vuelve
el pánico o, mejor dicho, se abre. Se
abre el pánico y el furor se detiene.

Suele ocurrir también que alguien,  
en el movimiento aún sostenido,
caiga en la abertura del pánico. Es
por efecto del vértigo que arrastra
como un esfínter los bordes de
la abertura.  Su tiempo,
entonces, queda detenido. En el
pánico.

Por eso hago como si algo ocurriese.
Ocurre al menos la historia como si
algo ocurriese. Un movimiento,  
una vez más. Tal vez sirva. Para que
haya historia y me la crea. Lo justo
para poder caer más adelante.

© Chantal Maillard
Из: unpublished
Аудиопроизводство: 2005, M.Mechner / Literaturwerkstatt Berlin

DIE ENTZAUBERUNG DES DON QUIJOTE 3 - Die Panik

Müdigkeit. Hunger. Panik.
Drinnen. Draußen bewegt er sich nicht. Drinnen
Panik. Feuchtigkeit, die das Knochen-Haus
durchdringt. Dann gehe ich dahin wo
viele sind. Als ob etwas gewiss
wäre. Als ob sich etwas änderte
und deshalb gewiss wäre. Bei allen. Bei
vielen. Gewiss, weil er sich bewegt.
Als gäbe es ein Ziel. Es macht nichts,
wenn man es nicht erreicht. Lieber nicht
erreichen. Als ob. Damit es
gewiss ist – gewiss? –

Die geschätzte Stunde. Die Stunde der geschätzten
Ankunft. Als ob etwas geschähe.
Durch die Bewegung. Durch den Namen
der sich ändert. Der des Ortes. Der
der Augen nicht. Die Augen ruhen fest im
Gesicht. Das Gesicht das ich nicht sehe. Sie schauen
immer noch nach draußen. Ich sehe nie den Blick
meiner Augen die nach draußen schauen.

Die Bewegung. Aufmerksamkeit
erhaschend. Sie zurückhaltend. Sie führend.
Geschichte nennen sie diese Bewegung
die die Aufmerksamkeit zurückhält. Wenn draußen
keine Bewegung ist, spielt sich die Geschichte
drinnen ab. Viele Geschichten sind möglich von
einer Bewegung aus. Sie alle
bilden eine Situation. Die Situation ist ein Knoten,
manchmal eine Strähne, doch stets ist sie
ein Knoten. Manche Knoten halten die
Panik zurück.

Sie entsteht in der Stille,
vor der Bewegung, und auch
danach. Die Panik
ist ein angehaltenes Wüten. Am Anfang
war die Panik. Das musste so sein. Dann
war das Wüten in den Formen, jenen, die
die Bewegung hervorruft durch
ihre Unterbrechungen, ihre Erschütterungen.

Wenn der Abstand zwischen
den Erschütterungen länger wird, sagen wir
jemand ist gestorben. Dann kehrt
die Panik zurück, oder besser gesagt, öffnet sich.
Die Panik öffnet sich und das Wüten hält an.

Es kommt auch vor, das jemand
in der noch anhaltenden Bewegung
in die Öffnung der Panik fällt.
Wegen des Schwindeleffekts der
wie ein Schließmuskel die Ränder
der Öffnung mitreißt. Seine Zeit
bleibt dann stehen. In der Panik.

Daher tue ich so, als ob etwas geschähe.
Es geschieht zumindest die Geschichte
als ob etwas geschähe. Eine Bewegung,
einmal mehr. Vielleicht nützt sie etwas.
Damit es eine Geschichte gibt und ich sie mir einbilde. Gerade soviel,
um später hinfallen zu können.

Übersetzt von Margrit Klingler-Clavijo