Ellen Jones 
Translator

on Lyrikline: 2 poems translated

from: spanish to: english

Original

Translation

Muñoz

spanish | Enrique Winter

Como quien carga un maremoto y por silenciarlo
mira con desprecio a quien no carga alguno
o no lo silencia,
                          el día que la vuelva a ver
veré expectativas y no esperanza, la poca mandíbula, anchura
de hombros, planicie de pechos, gordas las caderas,
un termómetro y no el termostato.

Diré –ya no le tengo ganas–. ¿Y es que deseo algo ahora
que para iluminarnos no hace falta el fuego?

Con la memoria de las yemas digitaré sus poros
podremos hacerlo con vista al mar, pero lo hacíamos en el mar
y con lluvia, rodillas en la calle, afuera los duraznos, adentro
del funicular, boca abajo sobre la mesa de una pirámide. Una serie
de postales disueltas en agua, láminas del álbum, guías de despacho:

la gota de tortura china     cava inocente en la cabeza
del condenado     un agujero hacia la muerte.     Una gota de agua.
Muñoz es quien repite la sentencia     mientras tiembla su vaso
al tacto de otras manos     –el miembro de tortura china
cava inocente en este pubis     de condenada
un agujero hacia la muerte–     una película que lleva cuatro horas,
la pareja sentada, las piernas en un lazo     deletrean el muro.
Un guijarro guarda esa falta de greda.

No quita la sed mi negra, pues lo deseado no llena el cuerpo
de esta botella y si lo cubre es por mientras. Un envase vacío
de boca ancha, al que lo cargan bolsas o sellan tapas. O sellan
tapas sí, que se acumulan después de tanta rosca en la basura.
Quedo solo de envase no retornable.

                                                          Me esperará si llego tar-
desde ella me demoro
y me daré cuenta: con el atraso la perpetúo
como el deseo en los vestidos largos
o en años sin decirse.
El mar arriba el cielo abajo. Una ciudad se incendia
o se abandona y entran cenizas por el techo.
Ella de pie y al lago tembloroso lo cubren pétalos: la alfombra
donde acostar la orilla, que apenas por llevar sus nombres
hayamos sido aquéllos. Lo deseado no llena esta botella
sólo la arropa como una bolsa o una tapa.

El trueque de las ganas (color mascar la guinda
saborear y molerla, sonidos pareci-
dos pasajes de ida)
por el alivio del primer foco en una carretera a oscuras
(podremos hacerlo con vista al mar, pero lo hacíamos en el mar).

Un foco no es un paradero, los buses aceleran sin mí,
pegado en cómo lo alguna vez deseado ya no existe,
pues lo deseado muta.

Y uno no.
 

© Enrique Winter
from: Guía de despacho
Santiago: Cuarto Propio, 2010
Audio production: Taken from the album 'Agua en polvo' (Santiago: Cápsula Discos, 2012) by Winter Planet, a collaboration between Enrique Winter and the musician Gonzalo Planet.

Muñoz

english

Like someone carrying a tidal wave, silently
rebuking those unburdened
or those who break their silence
                                                  the day I see her again
I’ll see expectations, not hope – narrow jaw, broad
shoulders, flat plain of her breasts, fat hips,
a thermometer not a thermostat.
 
I’ll say ––I don’t want her any more––. Do I desire anything now
that we don’t need fire to brighten us?
 
My fingertips will remember how to key in her pores
we’ll do it with a sea view, though we used to do it in the sea
and in the rain, kneeling in the street, outside the peaches, inside
the cable car, mouth down on a pyramid’s table. A series
of postcards dissolved in water, album prints, delivery dockets:
 
the drop of Chinese torture     digs innocent into the
prisoner’s forehead    a death-cave.     A drop of water.
It’s Muñoz who repeats the sentence     her glass trembling
at the touch of other hands     ––the Chinese torturer’s member
digs innocent into the     prisoner’s pubis,
a death-cave––     a four-hour film,
the couple seated, their legs tied     examining the wall.
A pebble guards the lack of clay.
 
Not thirst-quenching, my darling, desire won’t fill the body of
this bottle, or only for a while. An empty, wide-necked
vessel, wrapped in bags or sealed with lids. Sealed with
lids, yes, that collect along with myriad screw tops in the bin.
I remain alone, a non-returnable vessel.
                                                              She’ll wait for me if I am la-
tely I’ve been stalling since she came
and I’ll come to realise: by delaying I perpetuate her
as long dresses or years of denial
perpetuate desire.
The sea above and the sky below. A city is burned
or abandoned, ashes coming through the roof.
She stands and the trembling lake is covered with petals: a carpet
where the shore lays its head, our names the only reminder
we used to be them. Desire won’t fill this bottle,
only seal it like a bag or a lid.
 
Bartering away desire (the colour of chewing a cherry,
tasting, crushing, sounds similar
two one-way tickets)
for the relief of seeing the first light on a dark motorway
(we’ll do it with a sea view, though we used to do it in the sea).
 
A light but not a terminus, the buses speed by without me,
terminally pondering how old loves no longer exist,
because loved-ones change.
 
But lovers don’t.

Translated by Ellen Jones.
From: Suns. Phoenix: Cardboard House Press, 2017.

Arquitectura

spanish | Enrique Winter

Esto
         la caja de zapatos donde vivo
la caja de zapatos donde vive mi padre.
Dos zapatos izquierdos.

–Cuando chica quería ser artista, veterinaria o astronauta.
–Yo arquitecto (me mira y no me cree).
Mi papá me llevó a la construcción algunos sábados. A mí me
encantaba. Una vez le pregunté en qué consistía su trabajo.
Me dijo que el arquitecto (primera vez que oía esa palabra y
me sonó importante de inmediato, como archiduque)
imaginaba el edificio y que la pega de él consistía en que
simplemente no se cayera. Un trabajo que sólo imaginaba
lugares me pareció extraordinario. No así la opaca labor del
padre. Los lugares imaginados se le comunicaban con dibujos.
Y a eso dediqué mi infancia, a dibujarle rascacielos y chozas.

La pega de mi papá consiste en que no se caigan.

© Enrique Winter
from: Guía de despacho
Santiago: Cuarto Propio, 2010
Audio production: Taken from the album 'Agua en polvo' (Santiago: Cápsula Discos, 2012) by Winter Planet

Architecture

english

This
          the shoebox where I live
the shoebox where my father lives.
Two left shoes.
 
­––When I was a little girl I wanted to be an artist, a vet, or an astronaut.
––I wanted to be an architect (she looks at me disbelieving).
My dad sometimes took me to the construction site on
Saturdays. I loved it. One day I asked him what his job was.
He told me that the architect (the first time I’d heard this word –
it immediately sounded important, like archduke)
would imagine a building and it was his job simply to make sure
it didn’t fall down. To earn a living imagining places seemed extraordinary
to me. Nothing like my father’s dull job. The imaginary
places would take shape on the page. And that is what I dedicated
my childhood to: drawing him skyscrapers and huts.
 
My father’s job is to make sure they don’t fall down.

Translated by Ellen Jones.
From: Suns. Phoenix: Cardboard House Press, 2017.