Sueño de la melodía inifinita


Esa mañana, cuando dejamos el pueblo como todos los días, encontramos que el camino estaba sembrado con estacas de madera. Si bien no tuvimos problemas para cruzar, el correo y la proveeduría, que normalmente llegaban al mediodía, no contaron con tanta suerte y detuvieron la marcha en la entrada del bosque. Los encontramos al caer la tarde, de regreso de las reuniones. Nos encargaron hacer las entregas por ellos.

Al día siguiente pasó lo mismo.

Al tercer día las estacas eran tantas que tuvimos que salir bordeando el bosque y a la vuelta nos negamos a cargar con los paquetes.

Después dejé de salir.

Los que se animaban a cruzar decían que afuera el progreso seguía con su ritmo natural. Por las noches empezaron a asaltarme visiones.

Fueron pasando los años.

Viví en el galponcito que mi padres tenían en el fondo del jardín hasta que fallecieron. Entonces me mudé a la construcción principal.

© E.A.
Audioproduktion: Timo Berger / M.Mechner, Literaturwerkstatt Berlin

Traum der unendlichen Melodie


An jenem Morgen, als wir das Dorf wie jeden Tag verließen, entdeckten wir, dass der Weg mit Holzpfählen übersäht war. Auch wenn wir ohne Probleme durchkamen, waren der Postbote und die Lieferanten, die normalerweise gegen Mittag eintrafen, nicht so erfolgreich und stoppten am Waldrand. Wir begegneten ihnen, als der Abend anbrach, bei der Rückkehr von unseren Terminen. Sie beauftragten uns, ihre Lieferungen zu übernehmen.

Am nächsten Tag geschah dasselbe.

Am dritten Tag waren die Pfähle so zahlreich, dass wir den Waldrand entlanggehen mussten, und auf dem Rückweg weiger-ten wir uns, die Pakete zu tragen.

Danach ging ich nicht mehr hinaus.

Die, die es weiterhin wagten, den Weg zu nehmen, sagten, dass der Fortschritt draußen seinen natürlichen Lauf nahm. In den Nächten überkamen mich Visionen…

Die Jahre vergingen…

Ich lebte in einem kleinen Schuppen im hinteren Teil des Gartens, bis meine Eltern starben. Danach zog ich in das Hauptgebäude.

Übersetzt von Timo Berger